El
viernes por la tarde decidí que seria una buena idea ir al zócalo con mi
compañero Miguel para poder llevar a cabo un proyecto de globalización, al
estar decidiendo si podíamos llegar o no vimos que todo seria mas simple ir el sábado,
yo me fui en el coche con la china, su novio y Natalia Ortiz. Ellas tenían que
ir a visitar un museo entonces las acompañe, de mientras que mi compañero Miguel
llegaba al zócalo (él se fue en metro). Después del museo la china y su novio se
regresaron y yo decidí quedarme con Natalia y Miguel.
Caminamos
por todo el zócalo tratando de encontrar fotos interesantes para mi proyecto,
lo cual es algo no muy complicado estando en el centro, tome fotos de personas
interesantes y de personas haciendo cosas diferentes a las que vemos cada día,
en algunos momentos si me metía en problemas por tomar algunas fotos, tal como
cuando le tome una foto a una persona dark y a un joven con un puesto de películas
piratas, pero cuando me venían a reclamar, mi compañero miguel tomaba el mando
y se ponía a platicar con ellos para evitar cualquier tipo de problema (no se que haría
si miguel no hubiera estado ahí ayudándome).
Estábamos
cansados y con mucho calor, decidimos sentarnos en frente de bellas artes, u
filosofo se nos acerco para vendernos un libro sobre un doctor que había estado
en el holocausto pero cuando le dijimos que no queríamos su libro se enojo y
nos empezó a decir que éramos incultos y que así no íbamos a aprender nada,
decidimos no hacerle caso porque el señor se veía un poco loco, cuando
volteamos al otro lado vimos a un joven jugando con algo que parecía ser un
estilo de yoyo chino . miguel y Natalia decidieron pedírselo para ver si
lograban jugar con el bien, el pobre niño solo esperaba a que le regresaran su juguete
pero mis dos compañeros estaban muy metidos en el juego.
Llevábamos
mas o menos unas 4 horas en el zócalo y ya se empezaba a nublar el cielo cuando
decidimos que ya era hora de irnos. Nuestro plan original era regresarnos en
taxi, pero traíamos muchas cosas en las manos que decidimos que no seria lo mas
seguro, nos fuimos a la calle a pedir un taxi (aprendí que no es fácil
encontrar taxis en el centro), muchos coches casi nos atropellan pero al final
encontramos uno y nos fuimos de regreso a nuestras casas.





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